Otra tanda de premios

Como se suele decir no hay dos sin tres, aunque en este caso yo podría decir que no hay 2 sin 5 y es que en poco tiempo he recibido nada más y nada menos de 5 premios!!
¡Qué alegría ver que se acuerdan de ti!

Mi anterior post se lo dediqué a mi primer premio y en este recojo los otros 4.

El  primero viene de la mano de Yo misma, del blog Tres amores y un millón de aficiones, no hace mucho que descubrí su blog, por cierto fue buscando una receta de cocina! y me llevé una grata sorpresa porque a parte de buenas recetas me encontré con que compartíamos la forma de crianza y ya enganché al blog, el premio es el:

Premio Liebster Award




Es un premio que se concede a blogs con menos de 200 seguidores pero que creemos que deben conocerse
Debo pasarlo a 5 blogs:

Aprendiendo a ser mamá
Buceando en mi 
Con ojos de madre
Una madre apurada
La Orquídea Dichosa





El segundo, tercer y cuarto premio ( es el mismo pero que me ha llegado por tres blogeras distintas)  me lo han dado Mila de Aprendiendo a ser mamá, Colo de Buceando en mi y Diario de algo especial.

Este también es para blogs de menos de 200 seguidores y hay que pasarlo a 10 blogs:

Crianza con apego
Cuando la manada duerme
Diario de una Batmami
El mundo de Kim
La jirafa
Padre en reducción de jornada
Teclas de celesta
Una mirada al otro lado
Creciendo juntos
Una madre apurada

Sé que much@s los tenéis ya pero bueno, así veis que yo también me acuerdo de vosotr@s :-)







Mis primeros premios! (I)


Llevo medio año más o menos por estos lares y hasta ahora no había recibido ningún premio, en poco tiempo he recibido 2! ¡ Qué ilusión!

El primero me ha hecho especial ilusión, ya no sólo por el hecho de ser el primero sino por quien me lo ha dado La Orquídea Dichosa y por su significado, ya que el premio se llama: Gracias por tu amistad!, las gracias te las tengo que dar yo a ti, por todo lo que me has ido enseñando y por apoyarme desde el principio, espero que poco a poco nos vayamos conociendo más que seguro que de esta sacamos una muy buena amistad!





El premio viene con 5 preguntitas que estoy deseando responder, así que allá voy!!!

1- ¿Por qué comenzaste a escribir el blog?
Siempre he necesitado expresar mis sentimientos, pero no siempre he podido/querido hacerlo abiertamente y escribir ha sido para mi una forma de dar salida a todo aquello que necesitaba expresar, a veces escribía solo para mi ( desde bien pequeña escribía un diario, más adelante escribía cartas sin destinatario ) y otras escribía cartas a amigos para poder expresar aquello que con palabras era incapaz.
Un día una buena amiga me propuso escribir un blog y aunque entonces no me animé, llegó el día en que me pareció buena idea y empecé esta aventura.

2- ¿Qué te ha aportado la maternidad?
Muchísimo! lo que más destacaría es la cura de humildad y un gran aumento de la empatía que creo que son dos cosas que deberíamos tener muy en cuenta en todas nuestras relaciones.


3- ¿Cual es el consejo sobre maternidad que te hubiera gustado recibir?
Me hubiera gustado que me avisaran de todo lo que me iba a remover el tener un hijo, de todo aquello que iba a cuestionarme, porque nunca imaginé que podría cambiar tanto mi forma de ver el mundo, mi mundo, mi pasado y mi presente.

4 - En un mundo ideal en el que pudieras dedicar a los hijos el tiempo que quisieras y no hubiera trabas económicas, ¿cuantos hijos tendrías y por que?
Creo que 4 ó 5, me encantan las familias numerosas!
Más no sé si tendría, me gustaría poder disfrutar mucho de cada uno de ellos y quizás si son más la cosa sería más complicada.


5 -¿Qué medida de conciliación o apoyo a la maternidad del Gobierno haría que te lanzaras a tener más hijos?
En realidad queremos tener otro aún con las medidas actuales, pero sería bueno que se implantaran horarios más racionales con los que poder compatibilizar mejor la vida familiar.
También sería bueno alguna forma de poder afrontar las enfermedades de los hijos y los períodos vacacionales.






 Un vez contestadas las preguntas tengo que proponer otras 5 y lanzarlas a 5 blogs junto con el premio. Estas son mis 5 preguntas:
  1. ¿ Qué es lo que más te gusta de la blogosfera?
  2. ¿ Has llegado a desvirtualizar a alguien? Si la respuesta es sí ¿qué te pareció la experiencia? y si es que no ¿lo harías?         c 0
  3. ¿ La idea que tenías de la maternidad se corresponde a cómo la estás viviendo?
  4. ¿ Qué dibujos te traen mejor recuerdo de tu niñez?
  5. ¿ Qué estás deseando compartir con tu hij@?
Y los blogs son estos:

Lamamacorchea de Silvia
Tres amores y un millón de aficiones de Yo misma
Mamá también sabe de Catalina
Mamá (contra) corriente
Futura mamá de Zulema

Quizá alguna ya lo tengáis.
Espero vuestras respuestas!!!

Como os había dicho también he recibido otro premio, esta vez de la mano de Yo misma del blog Tres amores y un millón de aficiones. Muchas gracias!!!
Voy a dejar este premio para otro post para no hacer muy largo este, así que en poco tiempo espero agradecer como es debido mi segundo premio!





#dialactancia





Hoy es el día mundial de la lactancia materna, así que no podía dejar pasar este día sin escribir un post, hace algún tiempo ya lo hice, pero esta vez quisiera contar mi experiencia.

Que quería amamantar a mi bebé era algo que siempre tuve claro y gracias a mi matrona estaba convencida que sería posible, aunque no tenía porque ser fácil.
Efectivamente en nuestro caso no resultó fácil, en un principio parecía que si lo iba a ser pero ya en el hospital me di cuenta que era una experiencia por las que tendría que luchar si quería vivirla.

Mi hijo nació por la mañana y esa misma noche vino una enfermera que al ver al niño intranquilo quiso ver como mamaba, en principio lo hacía bien, luego quiso ver si tenía leche, pero de mi pecho a duras penas salía una gota de calostro, yo me desmoralicé y ella fue a comprobar lo que había perdido mi bebé, vino y me ofreció un biberón diciendo que había perdido bastante, que estaba en el límite.
En ese momento tuve miedo y acepté ese biberón, mi pequeño se lo tomo como un desesperado cayendo rendido al momento y yo me puse a llorar pensando que era la peor madre del mundo y que estaba haciendo sufrir a mi pequeño.

Después de ese biberón al día siguiente le dimos otro, yo sabía que si seguía por ese camino no iba a lograr alimentar a mi bebé de mi leche.
Necesitaba ayuda de alguien especializado y por mi compañera de habitación me enteré que existia una unidad de lactancia, aun no me explico como teniendo ese servicio nadie me había dicho nada.

Una pediatra vino y me enseñó a ponerlo bien, me explicó un poco como funcionaba todo y como me iban a dar el alta me citó al día siguiente para ver como íbamos.
Mi pequeño había perdido bastante peso así que me propuso complementar algunas tomas hasta que me subiera la leche, pero en vez de hacerlo con biberón debía utilizar una jeringuilla con un adaptador que introducía en la boca de Bichito mientras mamaba, así al notar la leche se animaba y succionaba a la vez que estimulaba mi pecho.

Estuvimos así pocos días y sólo en algunas tomas, la leche subió y recuperó su peso.
Todo empezaba a marchar mejor pero aún así lo tenía enganchado las 24 horas prácticamente, no quería saber nada de la cuna ni de nada que no fueran mis brazos.
Por entonces yo me sentía mucho más segura de mis capacidades y decidí que si mi bebé necesitaba estar conmigo lo estaría.

No tardaron en surgir los consejos no pedidos y siempre había alguien que me decía alguno de los falsos mitos que hay entorno a la lactancia, "no tienes buena leche", "se queda con hambre", "necesita un biberón"...
Pero mi pequeño, a pesar de regurgitar en grandes cantidades, crecía y engordaba sólo con mi leche así que alimentado estaba.

Reconozco que tuve momentos malos en los que estuve a punto de tirar la toalla, era un niño muy demandante y yo aun tenía muchos perjuicios pero por suerte me dejé llevar por el corazón y escuchar a mi bebé.

Con el tiempo he llegado a la conclusión que el problema que tenía mi pequeño era el frenillo, que no sé de que grado será, pero tenerlo lo tiene :-)

A día de hoy y tras 28 meses seguimos con la lactancia, no está mal para no tener leche, no? ;-)

Aprovechando el día de hoy me gustaría animar a todas las futuras mamás a intentarlo, pero de verdad, con ilusión y ganas, al fin y al cabo no hay mejor leche para un bebé que la de su propia madre.










Nuestra experiencia con la retirada del pañal

Ya sabéis que el verano es una época muy propicia para dejar el pañal y aprovechando las vacaciones, que Bichito ya mostraba interés por el orinal y que era consciente cuando hacía pis y caca hemos decidido probar a ir sin pañal.

Hace tiempo que cuando lo duchamos nos dice que quiere hacer pis y efectivamente lo hacía, nos decía cuando empezaba a salir y cuando acababa, así que después de un tiempo así decidimos comprar un orinal para probar, hasta entonces alguna vez lo habíamos puesto en el váter y parecía que le gustaba pero un día se nos ocurrió comprarle un reductor y desde entonces no quiere ni verlo, dice que pica...

¡El orinal todo un éxito! Sólo ponerlo en el baño se quiso sentar e hizo su primer pis, ¡le encantó! Lo tiró él por la taza del váter y dio al botón.

A partir de ese día, por las tardes, después de la siesta le preguntaba si quería hacer un pis en el orinal, a veces decía que si y otras que no, cuando era que si luego no quería que le volviera a poner el pañal, así que le ponía un calzoncillo y a esperar, de vez en cuando le preguntaba si tenía ganas de hacer pis y le recordaba que no llevaba pañal puesto y que si quería hacer pis lo dijera para ir al orinal.
Alguna vez al preguntarle decía que si tenía ganas íbamos al orinal y hacia pis, en esos días ( casi un mes ) una vez hizo pis en la alfombra y nos lo mostraba todo contento: "¡Un pis un pis!". Otro día hizo pis en el sofá y una vez en el suelo, a veces salía corriendo al orinal o decía ya sale! Nos daba tiempo a llegar al orinal y allí lo hacía.
Para salir a calle le ponía el pañal y tan contento.

Llegaron las vacaciones y decidimos probar, le preguntamos si quería estar todo el rato con calzoncillos a lo que asintió, así que fuera pañal.

El primer día de vez en cuando le recodábamos que no llevaba pañal y que si tenía ganas de hacer pis o caca lo pidiera, también le preguntábamos si quería hacerlo y en todo el día sólo se le escapó una vez.

El segundo día fue similar al primero, tuvo un escape, sólo que a mediodía después de la siesta al quitarle el pañal se enfadó ( tiene muy mal despertar) y al final pidió poner el pañal de nuevo, así que eso hicimos, en ese momento me sentí mal, porque quizás estaba precipitando las cosas y esperando más de lo que debía de mi bichito, pero al rato pidió hacer pis en el orinal y vaya si lo hizo! Hizo pis y caca.
Después le preguntamos si quería pañal o calzoncillo y eligió lo segundo, en ese momento decidí ser menos pesada y dejarlo más a su aire, darle tiempo y ver si me avisaba y así hicimos, a partir de ese día simplemente le preguntábamos si quería hacer pis cuando lo veíamos muy inquieto y tocándose mientras jugaba, entonces el nos decía si quería o no y otras veces lo pedía él.

Empezamos a no decirle nada para ver si lo pedía él y durante un par de días funcionó, pero a la semana de haber quitado el pañal durante la tarde se hizo pis 3 veces encima...así que volvimos a estar un poco más pendientes de él y a proponerle hacer pis cuando lo veíamos con ganas.

De momento ya llevamos 10 días sin pañal ( los dos primeros poniendo pañal para la siesta y el resto sólo para las noches) y parece que va viento en popa!

Así que puedo decir que sí que estaba preparado y que realmente cuando lo están es todo mucho más fácil y sobretodo no es necesario estar todo el rato con la fregona en mano :-)

Mi opinión sobre el método Estivill

El 29 de junio fue el día mundial del sueño feliz, se propuso una campaña vía Twitter con el hashtag #desmontandoaEstivill, iba a escribir un post, de hecho parte de este formaba parte de ese post, pero al final no pude y hoy después de todo lo leído si me gustaría dar mi opinión.

Conocía el método sin haber leído el libro, pero antes de hablar de ello he decidido leerlo para poder hablar con conocimiento de causa, así que recordé que en su momento me lo habían pasado en pdf y me he decidí a leerlo, tengo que decir que la idea que tenía sobre el método no distaba mucho de la realidad y que según iba avanzando en la lectura mi asombro era mayor, por la forma en que está expresado y por todo lo que dice. Después de leerlo me queda claro el porqué muchos padres deciden hacerlo, en el libro en todo momento compadecen a los padres, victimizándolos y tiranizando a los niños de modo que todo instinto de protección y de empatía hacía los hijos quede suprimido y con la conciencia de los padres bien tranquila.

En el caso de Estivill lo más grave, para mi, es que una persona sea capaz de convencer a unos padres a hacer algo que va totalmente en contra de sus instintos respaldándose por un título académico.
Que sea capaz de engañar a miles de personas diciendo que ha creado algo que está demostradísimo que anteriormente ya hubo otros que lo expresaron ( Ferber, que por cierto llegó a retractarse de su propio método, sólo con eso no harían falta más explicaciones, creo ), que alguien se invente historias para vender su libro ( ahora resulta que los niños en el útero materno duermen solos y somos los padres los que los malacostumbramos, no sé las demás pero yo no me he sentido tan acompañada en la vida como cuando he estado embarazada...) y atacando a los que no están de acuerdo con su método diciendo que tienen una psicopatología.

Y sí, el método funciona, claro que si, los padres pueden dormir de un tirón, pero los hijos? Dos madres que han aplicado el método a sus hijos me han comentado la misma escena, una noche se han levantado a algo y se han asomado a la habitación de sus pequeños y los han visto despiertos, sentados en una esquina de la cuna, calladitos, quietos y mirando fijamente a la puerta, aquellas madres no sé como lo interpretarían pero a mi no me parece normal que un niño de menos de año y medio actúe de esa forma.

Hay muchos estudios al respecto y todos coinciden en lo mismo, no se enseña a dormir, se enseña a no reclamar atención.

Siempre que sale este tema leo que hay que respetar a todo el mundo, que no hay una forma única y válida de crianza, que cada uno hace lo que quiere con sus hijos, que no hay mejores/peores madres por realizar o no determinadas prácticas, que si unas son radicales...bueno ya sabéis el debate de siempre.

En mi opinión cada uno puede hacer lo que le de la gana, pero me niego a respetar según que acciones, ya hice un post al respecto y sigo pensando igual, para mi todo es respetable siempre que no perjudique a nadie.

Puedo entender perfectamente y respeto a quien lo haya aplicado por desinformación y desesperación pero que algo funcione no quiere decir que sea bueno y si sólo nos afectase a nosotros pues adelante que cada uno haga lo que le de la gana pero en el momento que uno hace algo del que saca un beneficio a cambio de perjudicar a alguien para mi ya no es algo que pueda ver como respetable.

Antes de tener a mi hijo mi experiencia con bebés era nula, sólo podía basarme en lo que iba oyendo y entre todo lo que oía no podían faltar las bondades del método Estivill, lo bien que les había ido y lo listos que son los bebés que aun sin pasarles nada lloran para manipular a sus padres.

Por aquel entonces mi visión de la maternidad era completamente distinta a la que tengo ahora y reconozco que me llegué a creer todas esas patrañas.
Por suerte al nacer mi niño abrí los ojos y puede darme cuenta de lo equivocada que estaba. Mi bichito no es dormilón, no, nunca fue uno de esos bebés de comer y dormir, bueno en realidad si, sólo que no lo hacía con la frecuencia forma y duración que socialmente sería lo normal.

Él dormía a ratitos, siempre encima de alguien, preferiblemente mio ( sobretodo al principio) y sólo conciliaba el sueño con la teta, con el traqueteo del carrito o en la mochila mientras te movieras. Por la noche pasamos mínimo dos meses sin dormir más de 2 horas seguidas en el mejor de los casos, por entonces lo dormía al pecho y luego lo echaba en su cunita, la enfermera y la pediatra me decían que lo metiera conmigo en la cama, pero a mi entonces me daba miedo y él no estaba cómodo mamando acostado, así que sé lo que es dormir muy poco y mal durante un buen periodo de tiempo.
Según crecía la cosa mejoraba algo de noche, llegando casi siempre a las 2 horas seguidas y alguna vez 3, y por el día seguía igual, así que nos podíamos tirar horas con él encima para que descansara.

Como ya he comentado en algún post, tengo la oportunidad de conversar con mucha gente, así que como no podía ser de otra manera, al contar lo poco dormilón que es mi pequeño me han recomendado en muchas ocasiones que hiciera el método de Estivill, a lo que, aun a riesgo que la otra persona se sintiera mal, siempre he respondido que eso a mi hijo no se lo pensaba hacer.

A día de hoy aun se duerme al pecho y enseguida lo puedo dejar en su cuna, según lo poso suele abrir los ojos y los vuelve a cerrar tranquilamente para seguir durmiendo, alguna vez hasta se ha dormido en su cuna cantándole y veo que cada vez le va costando menos dormirse y duerme más horas seguidas.

No puedo imaginar lo que tendría que haber sufrido mi pequeño si hubiera aplicado el método de Estivill, pues ha tenido épocas de muchos despertares coincidiendo con la salida de los dientes ( era matemático, unas noches muy malas y en cuanto el diente rompía la encía todo volvía a la normalidad), cuando hace calor muchas veces me pide agua mientras mama para después seguir mamando ( por lo tanto no pide agua para llamar mi atención ), ha habido días que no ha cenado mucho y se ha despertado con hambre, ha estado malo de la garganta y pedía agua porque se le quedaba seca, ¿tendría que haber ignorado todo eso? ¿Qué hubiera sentido él?

Lo único que deseo es que no haya más niños que tengan que sufrir por culpa de Estivill y que no haya más padres engañados por él, siempre hay otros caminos y otras formas de hacer la cosas, no hace falta colechar, cada uno puede dormir en su cama/cuna, juntos, separados o revueltos, pero siempre de manera que todos lo hagan sin sufrimiento, no es cuestión de bandos, no hay que elegir entre dormir en la cuna desde determinada edad o colechar, cada uno que duerma donde y como le venga bien.











Cuando el deseo maternal vuelve a llamar a tu puerta

Cuando al ir por la calle empiezas a ver más embarazadas y bebés de corta edad de lo habitual suele ser síntoma del deseo de la maternidad (bueno también puede ser un baby boom pero con la que está cayendo me inclino más por la primera opción), es como cuando en la adolescencia te gustaba algún chico y de repente su nombre salía por todas partes, nombres de calles, en la tele, amigos con su mismo nombre...pues a mi con el deseo de la maternidad me pasa lo mismo.

Últimamente veo muchas embarazadas a mi alrededor y al enterarme de un nuevo embarazo, ya sea de alguien conocido o no, me entra una sensación de vacío, podríamos llamarlo envidia y probablemente no nos equivocaríamos, pero en realidad es algo más profundo, me recuerdan las ganas que tengo de volver a albergar una nueva vida en mi interior, de volver a sentir como mi barriga va dando cobijo a un nuevo ser, no es un sentimiento nuevo para mi pues ya lo sentí en su día antes de tener a mi pequeño, es el deseo de ser madre sólo que ahora por segunda vez.

Cada día que pasa mi mente se centra más en un único tema, mi deseo aumenta, mi mente no deja de imaginar como sería el momento de hacerme el test y de contarlo, no puedo dejar de soñar con volver a tener un bebé en mis brazos.

Pero esta vez es todo diferente, esta vez sé a lo que me enfrento, sé lo que es tener un hijo y todo lo que ello conlleva, no puedo negar que en los momentos difíciles me de un poco vértigo el pensar en tener otro bebé, pero lo que siento es algo irracional e incontrolable.
Muchas veces pienso si será el momento adecuado, estamos en una época difícil y aunque nuestra situación de momento no es mala, a veces el ambiente general de pesimismo me hace llegar a dudar, el país va mal ( fatal ) y no sabemos como acabará todo esto ni lo que nos puede llegar a afectar.

Para mi el embarazo fue una época maravillosa, tuve un buen embarazo y pude disfrutar de él, me sentía bien, siempre acompañada, me encantaba sentir vida en mi interior, ver como iba evolucionando desde los primeros síntomas, notar por primera vez a mi bebé, escuchar su latido en las revisiones, ver como iba creciendo mi barriga y como iba cambiando mi cuerpo, presenciar sus movimientos y poder compartirlos con mi pareja, fue una etapa de plenitud y muy feliz.

Deseo volver a sentir todo aquello y esta vez poder compartirlo también con mi pequeño, que él también pueda presenciar como se forma una nueva vida, que pueda acariciar y besar mi tripa, que note los movimientos de su futuro herman@.

Pero a la vez no logro evitar pensar en como lo vivirá mi bichito, como se sentirá, si aun es muy pronto para él, si seremos capaces de evitar que se sienta desplazado, si podremos seguir atendiéndole de la misma manera, pero también pienso en todo lo que va a poder compartir, aprender y disfrutar. Es un sentimiento contradictorio, un deseo que se mezcla con miedo e incertidumbre.
Imagino que al principio sea duro, será un gran cambio para todos, deberemos aprender de nuevo y adaptarnos a la nueva situación, pero en el fondo siento que merecerá la pena y que sólo entonces mi familia estará completa.

¿Es tan difícil entenderlo?

Vivimos en la sociedad del miedo, del temor, algo que se confunde con el respeto, pues cuantas veces hemos oído que antes se respetaba más a los mayores? no creo que sea así, creo que antes se temía más a los mayores, era miedo a las posibles represalias.
Pero es algo que está tan arraigado a esta sociedad que gran parte de ella no se lo cuestiona.

Sí, es verdad que en muchos casos se ha pasado del temor a la pasividad, de educar a base de castigos físicos y psíquicos a dejar hacer para que los niños no molesten y ahora cuando quieres explicar que no crees que haga falta pegar ni castigar a los niños el primer ejemplo que te ponen es el de la juventud de ahora.

Pero no se paran a pensar que el verdadero problema de muchos de nuestros niños y jóvenes es la ausencia de la presencia paterna/materna, del cariño, del tiempo de juego, de la falta de paciencia y de empatía.
Lo veo a diario, en mi trabajo, en el parque, niños con horarios maratonianos, niños pequeños que crecen sin el respaldo de sus padres que van al parque a charlar con los otros padres y sólo de vez en cuando echan un ojo a sus hijos a ver donde están, perdiéndose infinidad de oportunidades de enseñar, de entender y de disfrutar de sus hijos, que lo único que hacen es soltar algún grito de vez en cuando pero bajo ningún concepto levantan su culo del asiento, ¿qué podemos esperar de esos niños que han tenido que aprender a desenvolverse solos desde que empezaron a andar?

Así que volvemos a lo mismo, no se trata de dejar hacer a un niño todo lo que le de la gana sino de guiarlo pero respetándolo y creo que para ello es importante que el niño aprenda que igual que se le respeta a él hay que respetar a los demás, igual que se le tiene en cuenta, él también tiene que tener en cuenta a los demás y para enseñar eso es necesario el ejemplo y estar a su lado dándole herramientas para afrontar cada nueva situación.

Estoy cansada de oír quejas de padres sobre sus hijos que no son más que reflejos de ellos mismos, cansada de incoherencias que acaban en reproches a los niños, cansada de autoengaños para el bienestar de los progenitores y es que soy consciente que no somos perfectos y que en algunas ocasiones sabemos que podríamos hacer las cosas de otra manera pero que por algún motivo no lo hacemos de la manera ideal, pero al menos seamos sinceros y admitamos nuestros errores, seamos capaces de admitir el porque de nuestros hechos, está claro que todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero parémonos a pensar si es la forma correcta de conseguirlo, permitamos el auto cuestionamiento, porque sólo así seremos capaces de aprender y mejorar.

Se confunde el respetar a los niños con dejarles hacer lo que les de la gana, es algo que estoy cansada de intentar explicar y es que hay otras formas de educar que no están reñidas con el respeto.